Spotify, música bajo demanda
Spotify es un programa que lleva dando guerra especialmente unos meses atrás. Es un programa que nos permite escuchar música a golpe de teclado, tan sólo tienes que escribir qué canción o grupo quieres oír para hacerlo.
Este servicio contrasta bastante con LastFM, servicio en el que quizás lo que más se echaba en falta era eso, poder elegir libremente que escuchar.
Spotify cuenta con funciones muy concretas en una interfaz bastante simplista. Tenemos listas de reproducción que podemos crear a nuestro antojo, radios al estilo LastFM (cosa muy positiva tras volverse de pago fuera de Reino Unido y EE.UU), biografías de los artistas y discografías completas. Además, nos permite sincronizar lo que escuchamos con nuestra cuenta de LastFM.
Algo que me ha sorprendido por lo original, es aquello de poder compartir enlaces a canciones a través de direcciones como ésta: Mozart, algo que hace a Spotify muy social ya que así podemos compartir temas rápidamente y, por ejemplo, una lista con tus canciones favoritas para recomendarlas a cualquier amigo. Sin duda, un gran acierto su parte.
Los problemas que se pueden encontrar es que se necesita una invitación para usarlo ya que aun no está disponible para el gran público y que cada cierto tiempo aparecen pequeños anuncios de voz que se pueden eliminar mediante una suscripción de pago, además de poseer un archivo de temas con ciertas limitaciones con según qué artistas aunque igualmente posee un amplísimo repertorio nada despreciable.
Spotify es quizás un proyecto que a mi parecer marcará mucho de aquí en adelante si es que los justicieros de la propiedad intelectual que tanta guerra están dando últimamente no lo derriban antes.
Sin más, recomendaros probar este programa y, si queréis invitaciones, tengo cinco para los cinco primeros que lo soliciten comentando esta entrada y proporcionen un correo válido.
Actualización: No quedan invitaciones.










